Las culturas arqueológicas descubiertas en la Provincia de Catamarca, ubicada en el sector Noroeste de Argentina, cubren distintos períodos.
Durante el período que abarca desde el 3.200 a.C. al 0 de la Era Cristiana, el hombre vive de la caza, la pesca y la recolección de frutos de los cuales extrae, no solo alimento, sino que también consigue el líquido para la realización de sus bebidas. Es la etapa agro-alfarera.
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Una de las piezas del museo |
Testimonios de la Cultura Cóndor Huasi -200 a.C. a 300 d.C.- aparecen en la localidad de Hualfín, en el departamento Belén, donde tuvo su centro. La dispersión de esta cultura es muy amplia. En esta etapa aparece también la cultura Ciénaga, cuyo centro es Laguna Blanca y La Ciénaga.
Las características principales de la Cóndor Huasi son su alfarería -producto de la necesidad- y la escultura en piedra que combina imágenes humanas y animales vinculadas al simbolismo religioso que trasunta un permanente sentido dual.
Los rasgos hacen suponer una influencia, por inclusión dentro de su hábitat, de la cultura del Mallo (Chile), Tiahuanaco (Perú) y zonas del Oriente Boliviano.
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Casi todas los cerámicas son de uso ritual
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Las piezas que se encuentran en el Museo Arqueológico "Adán Quiroga", así como las que se exhiben en el Museo de La Plata y en el exterior, en los de Estados Unidos, Francia, Italia y Alemania fueron rescatadas por el padre Salvador Narváez a partir de 1935 y aún quedan grandes yacimientos arqueológicos inexplorados.
Las distintas vitrinas del Museo Arqueológico "Adán Quiroga" exhiben ejemplos de cada una de las características principales de la cultura CONDOR HUASI: Cóndor Huasi negativo, Cóndor Huasi rojo sobre crema, Cóndor Huasi reductor, y Cóndor Huasi Fase Río Diablo, que simboliza motivos naturalistas, especies de zapallos o decorativos geométricos, ángulos, rombos con puntilleado, etc.
Una de ellas ejemplifica la Cultura CONDOR HUASI tricolor que florece anterior a la época cristiana y es una de las más importantes desde el punto de vista estético.
Hay figuras características clasificadas, como las que se denominan GRITOS. Son todas cerámicas de uso ritual y algunas representativas, tanto del Puma y el Jaguar, como de la mujer que simboliza la fertilidad.
Muchos de los rituales catamarqueños no sólo emplean la figura humana, también son ejemplos rituales los animales y la tierra.