El Conventillo de la Paloma, en el barrio de San Telmo, toma el mismo nombre de una conocida obra del llamado género chico ó sainete del teatro porteño, de la que es autor Don Alberto Vacarezza.
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Fachada del conventillo |
Los conventillos de fines del siglo pasado y comienzos del actual fueron edificaciones muy primitivas, con estrechas habitaciones que se alquilaban a muy bajo precio a los obreros de la vecindad. Por lo general estaban próximas al puerto.
Los conventillos, como en este caso, aprovecharon, en algunas oportunidades las edificaciones del tipo "Casa Romana" con un largo pasillo que no permitía ver, desde el ingreso, el total de la mansión que solía tener dos o tres patios unidos por otros tantos pasillos.
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Pasillo de entrada al conventillo |
Posteriormente se realizaron especialmente para este tipo de alquileres "económicos" con materiales de muy baja calidad.
Lo más curioso de este conventillo o casa de inquilinato es que, al recorrer sus patios, puede comprobarse que la descripción que hiciera Don Alberto Vacarezza, responde exactamente a la realidad; convirtiéndolo en un testimonio veraz del tipo de viviendas de fines del siglo XIX y comienzos del XX.
A pocos metros, otro edificio; con el Escudo Nacional y el nombre de BERNARDINO RIVADAVIA en el frontispicio, están indicando que fue la primera casa de departamentos creada por el Banco Hipotecario Nacional, algunas de cuyas oficinas destinadas a "contralor de edificios", estaban ubicadas en el lugar que, actualmente, tienen una serie de negocios de distintos ramos.