Roca y San Martín, en Ushuaia, una clásica construcción en cuyo frente una placa de la comisión de arquitectos de Tierra del Fuego deja constancia de la declaración de edificio histórico.
Fue originalmente el lugar de funcionamiento de la Colectividad o Sociedad Española y tenia una intensa actividad cuando la población de Ushuaia no excedía de los 3 mil habitantes.
Hasta aquí llegaban, por ejemplo, los presos del penal que tuvieran buena conducta, ya que funcionaba una suerte de almacén de ramos generales en el que lo mismo atendía un peluquero que un carnicero, y donde además, podían tomar una copita.
La clásica construcción de madera forrada exteriormente por chapa se mantiene prácticamente sin modificaciones. A excepción de los barrotes de las ventanas, que originalmente fueron interiores para evitar que los excedidos de alcohol golpearan directamente contra los vidrios y se lastimaran; y que luego fueron retirados.
A tal extremo el lugar era considerado como conflictivo que tenia solo baño para hombres, ya que las mujeres no se atrevían a ingresar allí. Con los años, y al transformarse en el Bar Ideal, comenzaron a concurrir en gran cantidad los obreros portuarios atraídos por los magníficos pucheros a la española que preparaba su dueño, el Señor Busio.
También fue lugar de cita de los gobernadores fueguinos así como de sus ministros y los visitantes mas famosos.
Hoy, el Bar Ideal, es considerado una de las reliquias histórico-arquitectónicas de la ciudad de Ushuaia.