Cuando el mundo entero se aprestaba a recordar los 500 años del Descubrimiento de América, un personaje vegetal, que vive en la provincia de San Luís, en un pueblo llamado Merlo, había cumplido casi 1000 años.
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Abuelo Algarrobo |
Este personaje vegetal es un hermoso ejemplar de algarrobo que enorgullece a los puntanos y al que Antonio Esteban Agüero, definió así:
Algarrobo natal. Torre de cielo.
Monumento y estatua de follaje.
Hijo del Sol y de la Tierra unidos.
Corona real para la sien del aire.
Árbol de Luz. Espejo de los siglos.
Dios vegetal de corazón fragante.
Este hermoso ejemplar, ligado a la familia del poeta Agüero desde hace casi tres siglos, es uno de los últimos sobrevivientes de los vastos bosques que poblaron el "País del Conlara" en los tiempos de la Conquista.
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Mágicas figuras |
Sus formas, de una plasticidad poco frecuentes pueden semejar -desde cualquier ángulo que se las observe-, desde bailarines en extrañas actitudes, hasta arcos arquitectónicos totalmente equilibrados; descubriendo mágicas imágenes que permanecen ocultas al transeúnte distraído.
Las hormigas que lo recorren, lo mismo que los jazmines del aire que amenazan seriamente su futuro son, con los pájaros que lo pueblan día a día, los únicos personajes que se atreven a recorrerlo, o a instalarse en sus ramas, sin ningún respeto por su antigüedad.
Es un testigo insospechado de quien sabe qué cantidad infinita de sucesos y hasta existe un mapa o itinerario -según afirmaba el poeta Agüero- donde se señalaba al Algarrobo como un hito de referencia ubicándoselo en el centro mismo de lo que podría llamarse Valle del Conlara o La Capital de Yungulo, legendario cacique, jefe de los Comechingones, sobre cuya existencia en la primera mitad del Siglo XVI ya no caben dudas.