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Frente de la Casa del Acuerdo
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Al entrar en la Casa del Acuerdo, declarada monumento histórico, el viejo patio provinciano lo recibirá con su antiguo piso y sus plantas.
Entrar a la “Sala del Acuerdo”, con todo lo que significa recordar los históricos momentos que se vivieron en ella, le permitirá revivir aquellos instantes al encontrarse frente al cuadro que refleja aquel momento.
Están ahí, sobre la mesa, la lámpara original que se usó para alumbrar el lugar, el texto del ACUERDO abierto en la página final que es la que contiene las firmas de todos los Gobernadores Cabildantes y el lapicero de hueso labrado que usaron para firmarlo.
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26 retratos para sancionar la Constitución
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La siguiente sala se denomina “De La Organización Nacional”, y ahí se encuentran los 26 retratos de los hombres que designó el pueblo argentino para que sancionaran la constitución, además del poncho que perteneció a Fray Mamerto Esquiú.
La “Sala de Caseros”, que recuerda la batalla del 3 de Febrero de 1852 en la que Justo José de Urquiza derrotó a Juan Manuel de Rosas, tiene un óleo pintado por Leonie Mathisse que simboliza la entrada de Urquiza en Buenos Aires.
El escritorio de la sala perteneció a Domingo Faustino Sarmiento, que era el redactor de los Partes del Ejercito.
La “Sala Juan Bautista Alberdi”, consagrada al autor de “Las Bases y Puntos de Partida para la Organización Política de la República Argentina”, tiene el ambiente ideal para la rememoración del insigne teórico.
La “Sala San Nicolás De Los Arroyos", exhibe gran diversidad de documentos de todos los cuales, tal vez, el mas testimonial sea el escaño de la Iglesia Parroquial en el que se sentaron los Gobernadores durante el TEDEUM por la firma del Acuerdo.
Antes de salir de la Casa del Acuerdo, contemplar las obras de Cándido López, el manco de Curupaytí, que por eso fueron realizadas empleando su mano izquierda.