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Templete para protección de la casa
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A catorce kilómetros de la ciudad de Catamarca, hacia el Norte, se halla San José de Piedra Blanca, lugar de nacimiento de Fray Mamerto Esquiú.
Una plaza cuadrada y arbolada sirve de umbral a la Iglesia donde se venera a San José.
En ese viejo templo de puertas antañonas y con una torre almenada, se descubre de pronto una campana cubierta de verdín y mutilada de tanto tañer.
Entrar al templo significará descubrir un antiguo confesionario, o la imagen de la Virgen en un altar lateral.
Un hermoso Cristo, en otro lateral de la Iglesia, esta próximo al púlpito que perteneciera a la Iglesia Catedral de Catamarca y que se preserva ahí desde que Fray Mamerto Esquiú pronunció el 9 de Julio de 1853 su memorable “Sermón de la Constitución”.
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Cama de Esquiú
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Tenia 27 años entonces, ya que había nacido en la casa que se conserva en San José el 11 de Mayo de 1826. Esa humilde construcción tiene más de 200 años.
Las puertas son de algarrobo negro. Las cabriadas del techo, de madera de quebracho blanco y los tirantes que lo sostienen de retama.
Techo de caña, paja y barro preservador del frío y el calor, propio de la zona, son sus características esenciales.
Allí se conserva la cama donde descansaba Esquiú y en esos ámbitos modestos vivió sus primeros años.
Todo está preservado bajo el templete que se construyó a mediados del siglo XX, constituyéndose en uno de los cuatro monumentos históricos que preserva la provincia de Catamarca.