La MANZANA DE LAS LUCES -dice Marcela Garrido-, enclavada en el centro de Buenos Aires, está poblada de historia. Su importancia ha sido motivo del decreto que la declara MONUMENTO HISTORICO NACIONAL.
Se unen en ella las historias religiosas, históricas, y culturales de una nación que nacía en esas manzanas de la fundación de don Juan de Garay.

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Vista de las galerías de la Ciudad de Buenos Aires |
Desde esta manzana se puede acceder a las galerías subterráneas de la Ciudad de Buenos Aires.
Existe un plano de ubicación de éstas galerías encontrado en la Manzana de las Luces cuyo relevamiento es de abril de 1915 y en el cual participó el arquitecto Greslebin.
De acuerdo a teorías de quienes las estudiaron y transitaron, estas galerías unían el Cabildo, o la Catedral, con las Iglesias cuyas torres actuaban como mangrullos.
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Vista de las galerías de la Ciudad de Buenos Aires |
Ellas eran San Ignacio, San Francisco, Santo Domingo, San Juan, del Salvador, el viejo Convento de los Irlandeses, el Monasterio de Capuchinas, la Casa de la Virreyna y el Socorro de la Recoleta.
Obras realizadas para defensa de la ciudad, para contrabando de mercaderías o esclavos y aprovechadas para fugas o encuentros románticos, según algunos historiadores; esos túneles, por alguno de los cuales podía avanzarse a caballo, dada la escasa altura del caballo criollo, forman algo así como la misteriosa historia de Buenos Aires del 1700.
Y es que Buenos Aires, así como otras ciudades exhiben sus catacumbas, tiene éstos testimonios de la época de la conquista española.