Existen en Argentina autores, como Osvaldo Sosa Cordero, de los cuales se conocen todas sus composiciones musicales o poéticas, pero se desconoce la obra que han realizado a nivel nacional.
Por eso se reunieron la folklorista Ramona Galarza, la delegada de la provincia de Corrientes en la ciudad de Buenos Aires Luisa Peroti y, el autor y compositor Ben Molar; queriendo conjuntar opiniones para lograr la mejor descripción de este gran hombre de la cultura argentina.
Ramona Galarza afirmó: Yo tuve la gran dicha y el gran honor de conocerlo a Don Osvaldo Sosa Cordero en la ciudad de Corrientes cuando el fue nombrado como Director General de Cultura, algo así como lo que es hoy un Secretario de Cultura. Comenzó por tratar de enterarse de quienes eran aquellos correntinos con los que podía contar para su misión. Quienes eran los que cantaban, los que podían actuar en un escenario o quienes bailaban y así creó un espectáculo que se llamó “Nuestro Taragüi" que quiere decir “Nuestro Corrientes”. Ahí entraba la poesía, el baile, las canciones, los pregones correntinos que el creó y compuso porque nadie, nadie pinto a Corrientes, a su gente y su paisaje, como lo hizo don Osvaldo Sosa Cordero.
La delegada del Gobierno de Corrientes en Buenos Aires, señora LUISA PEROTTI dijo que fue un poeta que forma parte del canon correntino con muchos otros; por supuesto, pero Osvaldo pintó su tiempo con una síntesis perfecta, y trascendió ese tiempo porque transformó la poesía regional, en universal.
El poeta y compositor BEN MOLAR dejó muy claro su pensamiento con respecto a la personalidad de Osvaldo Sosa Cordero al recordar como ese hombre, gran poeta, gran músico, y gran hombre de la cultura permitía que se acercaran a él los que empezaban a luchar, en el mundo artístico, o en el mundo de la cultura. El nos permitía estar, dicho con todo respeto, casi a la altura de él, porque dialogábamos con el y nos permitía interrumpirlo, en muchos casos indebidamente. Su gran cultura nos atraía y era definitivo para entenderlo el hecho de que nos trataba de igual a igual.
Osvaldo Sosa Cordero además de Anahi, Naranjerita y una buena sucesión de tangos, llegó a incursionar en el mundo de los Foxtrots para películas americanas en la década del 50.