Leda Valladares decía, allá por 1960: - El pueblo nos enseña lo que los libros no dicen, lo que la petulancia al sol. Para seguir al pueblo en sus causes profundos hay que estar virgen de toda teoría y sediento de verdades extremas.
Con estos conceptos Leda Valladares recorrió los Valles Calchaquíes, se hundió en las callecitas de pueblos y villas, visitó ranchos y escuchó en las calles y plazas del noroeste argentino a esos hombres y mujeres capaces de cantar a pleno pulmón sin técnicas de conservatorio; a lo ancho y lo largo de un desborde musical con la libertad expresiva y sin límite del canto agreste.
Más tarde, en 1980, con la producción de la Universidad Nacional de Tucumán y el aporte del Canal 10 de esa provincia reunió 30 maestras y 2.200 estudiantes argentinos para estos cantos ancestrales de maestros y estudiantes argentinos para América. El Dique El Canillar y los paisajes de Amaicha y Tafí del Valle fueron testigos de esos cantos.
En 1992 esa inquietud investigadora la lleva a reunir esos cantos en “América en Cueros”, donde rescata cantos y tambores de rituales andinos y afroamericanos en los que las bagualas de Amaicha del Valle encuentran la misma dedicación que el Xangó de Trinidad, la música cubana o peruana y el candomblé brasileño.