En el Museo Histórico Dr. Orestes Di Lullo se encuentra la "Sala De Arte Sacro" Alejandro Gancedo.
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| Sala de Arte Sacro |
Al entrar en ella, lo primero que sorprende es el retablo de la Capilla de Matara. Desde comienzos del siglo XVII existieron retablos en las iglesias de Argentina de elevado valor artístico; pese a que muchos de ellos han desaparecido.
El que se expone en esta sala, de estilo Barroco, es un magnífico ejemplar representante de las influencias alto-peruanas.
En él se observa una vigorosa ornamentación de ángeles alados, hojas y columnas salomónicas. Perduran motivos que habían dejado de usarse en Europa y que conceden a los trabajos coloniales ese sabor primitivo que los distingue y hace atrayentes.
Además de esto, esa misma sala tiene la Biblioteca Jesuítica donada por Alejandro Gancedo en la que pueden encontrarse ejemplares incunables de los años 1600 y 1700.
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| Los Cristos de la sala fueron, en su mayoría, tallados por los aborígenes |
El “Cristo Yaciente”, traído de Matara, es uno de los ejemplares de lo que culturalmente, era el departamento de Matara.
Tanto los Cristos que hay en la sala como la famosa Cruz de Matara, una de cuyas réplicas se haya en la catedral de Santiago fueron, en su mayoría, tallados por los aborígenes.
Hay también alguna talla de origen Toba que corresponde a la época en que llegaron a Santiago del Estero algunas reducciones debido al Proceso de la Organización Nacional. “Los aborígenes corrían de un lado para otro tratando de salvarse.”
Hay un Cristo de los Milagros. Es que el aborigen argentino pasa del politeísmo, creyendo en el sol, la luna y la tierra; al Dios único. No encuentra entonces el punto medio de las cosas y hasta el “dios semi-desnudo” le parece impúdico, razón por la cual lo viste.
Los vitreaux de esta sala religiosa son de comienzos del siglo XX ya que, primitivamente esta casa, que data de 1810 o 1820, tenía en este lugar su cochera.