Las Fugas de Simón Radowitzky, Ushuaia, Tierra del Fuego

En sus años de encarcelamiento, los compañeros anarquistas de Simón Radowitzky prepararon varios intentos de fuga; la mayoría de ellos sin éxito.
Simón Radowitzky, un joven anarquista de origen ruso, fue el autor del atentado que terminó con la vida del temido jefe de policía de Buenos Aires, Coronel Ramón L. Falcón.

Además de otros actos de represión en su haber, el Coronel Falcón fue quien el 1ero de mayo de 1909 dio la orden de abrir fuego frente a 70.000 obreros que llenaban la Plaza Lorea, en la Ciudad de Buenos Aires, recordando a las figuras de los 5 anarquistas condenados a muerte por la justicia norteamericana.

Luego de perpetuado el asesinato contra Falcón, Simón Radowitzky intenta suicidarse, pero es apresado, enjuiciado, y condenado a muerte. Sin embargo, Simón demuestra ser menor de edad, y como a los menores de edad y a las mujeres no se les aplicaba la pena de muerte, la condena se cambia por la de prisión perpetua.

Sus compañeros anarquistas preparan el primer intento de fuga sin éxito, tras el cual Simón es trasladado al presidio de Ushuaia donde se convierte en el “ángel de Ushuaia” por su constante lucha contra las injusticias cometidas contra los presos.

Aunque los guardia-cárceles no le tenían especial aprecio, Simón contaba con el apoyo de los anarquistas de todo el país, quienes continuaron luchando por su libertad, y pusieron en marcha otro intento de fuga, en el que Radowitzky logra salir del presidio vistiendo el uniforme de guardia-cárcel, para atravesar toda la ciudad y llegar Bahía Golondrina, donde sus compañeros anarquistas lo estaban esperando en el Sokolo, barco que había sido utilizado en el pasado por contrabandista para pasar cueros de lobos y agua ardiente, entre otras cosas.

El Sokolo logra acercarse a Punta Arenas, en Chile, pero es capturado por un buque de guerra chileno, quien entrega a Simón y a sus compañeros anarquistas a las autoridades argentinas.

Esta vez, los carceleros se ensañan con Simón y lo mantienen aislado, sin ver la luz del sol y sólo a media ración durante más de dos años.
Mientras, en las calles de Buenos Aires y de otras ciudades se pintaba “Libertad a Simón” y su retrato aparecía en todas las publicaciones libertarias.

Luego de innumerables pedidos de indulto, el presidente Hipólito Yrigoyen se lo otorgará el 13 de abril de 1930, pero la presión de los militares y la prensa es tan fuerte, que Radowitzky es expulsado del país.

Trabaja como mecánico en Uruguay por un tiempo y luego como mensajero entre los anarquistas del Uruguay y de Brasil. Pero cuando la dictadura de Terra comienza en Uruguay, se ordena la detención de Simón Radowitzky y éste es trasladado a la Isla de Flores, donde permanece durante más de 3 años en pésimas condiciones.

Sus compañeros anarquistas logran liberarlo una vez más, pero en Montevideo es apresado nuevamente y llevado a la cárcel.
Cuando finalmente recobra su libertad en 1936, marcha a España para luchar junto con los republicanos en la Guerra Civil, transportando alimentos para las tropas del frente, hasta que se ve forzado a huir definitivamente.

Se dirige hacia Francia, y luego se embarca hacia México, donde termina sus años trabajando en una fábrica de juguetes para niños, y dando charlas y conferencias para los grupos anarquistas.



Fuente Utilizada

- Osvaldo Bayer. El Bondadoso Ajusticiador. Pagina 12. Argentina, 7 de noviembre de 2009.
- Osvaldo Bayer. Simón Radowitzky. www.elhistoriador.com.ar
 
 

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