Reserva Natural Iberá, Colonia Carlos Pellegrini, provincia de Corrientes

Los esteros son depósitos de agua estancada, con una profundidad que varía entre 1 y 3 metros, cubiertos por una gran cantidad de plantas acuáticas...
Desde que se independizaron del Río Paraná, hace pocos miles de años, los Esteros del Iberá reciben sus aguas de las lluvias -1.600 milímetros a lo largo del año-, a diferencia de otros humedales sudamericanos que reciben sus aguas de los ríos, siendo por lo tanto menos vulnerable a la contaminación que los ríos reciben en su camino.  De esa enorme cantidad de agua recibida, menos de una cuarta parte deriva hacia el río Paraná, a través del único desague superficial del sistema, el río Corrientes. De lo demás se encarga la alfombra vegetal por transpiración metabólica y la evaporación directa, favorecida por la relación entre su gran extensión y escasa profundidad.  

Aproximadamente entre el 20 y el 30% de su superficie son lagunas bien delimitadas que alcanzan una profundidad de entre 2 y 3 metros y las costas en su mayoría están constituidas por embalsados. Las lagunas más importantes son: Luna, Iberá, Fernández, Trim, Disparo, Medina y Galarza. Los embalsados tienen origen en los camalotes, sobre cuyo entretejido vegetal se deposita tierra aportada por el viento y arrastrada en suspensión por el agua formando así una primera capa que posibilita el arraigo y crecimiento de distintas especies de planta, incluso árboles (como el laurel, ceibo, curupí), aunque las asociaciones de pajas son las más comunes (como totora, pehuajó, espadaña, paja brava y otras). Constituyen por lo tanto verdaderas “costas flotantes”, cuyos desprendimientos dan lugar a islas flotantes.
 
Los esteros, por su parte, son depósitos de agua estancada, con una profundidad que varía entre 1 y 3 metros, cubierto por una cantidad de plantas acuáticas, que surgen muchas veces desde su fondo, con pajonales en los bordes; o bien son formaciones flotantes que ocultan la superficie del agua como los embalsados y los camalotales. Estos últimos se forman en los esteros y en las orillas de ríos y lagunas. Están compuestos por plantas flotantes como el aguapé, irupé, el repollito y la lentejas de agua.  

Los bañados, a su vez, son formados por la acumulación temporaria de agua, que cubre la superficie de las zonas más bajas en las épocas de lluvias abundantes. El agua se escurre hacia los arroyos temporarios o es absorbida por el suelo. Cuando ocupa bajos casi planos que dificultan el drenaje normal dan lugar a la formación de un mal piso conocido localmente como malezal.

Desde 1983, los Esteros del Iberá son parte de la Reserva Provincial Iberá, abarcando 1,3 millones de hectáreas, y constituyendo uno de los humedales más grandes de Sudamérica, que alberga un importante ecosistema con 344 especies de aves -entre ellas, Garzas Blancas, Siriri, Cigüeña, Zorzal, Cresta Rosa, Cabecita Negra, Boyero, Cardenal Copete Rojo, Cardenal Amarillo, Federal-, 60 especies de reptilers -como el yacaré-, 40 especies de anfibios - como la ranita maulladora, la rana mono, la ranita narigona- y más de 60 especies de mamíferos -como el Carpincho, el Ciervo de los Pantanos, el Mono Carayá, el Venado de las Pampas, Lobito de Río, el Guazuncho, y el Aguara Guazú-.

Nota:
Se practica la pesca deportiva en la zona, con devolución.   



Fuente Utilizada

- Folleto "Esteros del Iberá" de la Dirección de Turismo de la Municipalidad de Carlos Pellegrini, julio 2011 
- Folleto "Ecoturismo, Naturaleza y Aventura", Corrientes, Argentina, julio 2011
- Reserva Natural Provincial Esteros del Iberá, Maravilla natural, Legado Cultural. Folleto de la provincia de Corrientes de marzo de 2010.
- Web: www.esterosdelibera.com; URL: www.esterosdelibera.com/Reserva.html accedido el 18 de agosto de 2011  

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