Poeta Buenaventura Luna, de Huaco, provincia de San Juan

Eusebio Dojorti, conocido popularmente como "Buenaventura Luna" fue escritor, periodista, político, músico y letrista; y dedicó su vida a difundir las expresiones populares...
  Eusebio de Jesús Dojorti Rocco, nació un 19 de enero de 1906 en el Molino de Huaco, y murió el 29 de julio de 1955. Era nieto de un soldado, John Dougherty perneteciente al batallón británico que en el año 1806 invadía la ciudad de Buenos Aires, y que tras haber sido capturado, fue enviado en calidad de prisionero a San Juan. 

Eusebio Dojorti, conocido popularmente como "Buenaventura Luna" fue escritor, periodista, político, músico y letrista; y dedicó su vida a difundir las expresiones populares, en particular las del canto, con bases políticas y filosóficas. Por y para ello, se convirtió en pionero de la radiofonía al frente de audiciones como la del "El fogón de los arrieros" -base de la actual Fiesta de la Tradición de Jáchal- en las que se encargaba de todo el proceso de producción, desde los guiones hasta la redacción de los auspicios.

Creador, director y arreglador de La Tropilla de Huachi Pampa, una de las primeras formaciones folklóricas de difusión masiva en Buenos Aires, de fines de la década del ’30; formó luego el conjunto "Los Manseros del Tulum", de similar formación a la Tropilla de Huachi Pampa, con músicos provenientes de distintas regiones del país, creado especialmente para interpretar aquellos cantos que ya en la década del '40 habían dejado de escucharse. El ciclo "El canto perdido" se emitió por Radio Belgrano, en 1949.  

Don Buena también formó y dirigió a "Los Pastores de Abra Pampa" (en alguna medida, continuadores de La Tropilla), y asistió a los inicios de "Los Cantores de Quilla Huasi", a quienes bautizó y cedió el nombre. 
'...cuando (...) lleva a su Tropilla de Huachi-Pampa a las radios de Buenos Aires, Luna intentaba, mediante el “lenguaje sencillo y emocional” de las canciones nativas, que Argentina volviera a ser interesante para los argentinos. Se trataba de un tradicionalismo, sí, pero arraigado en nuestra matriz cultural mestiza y atravesado por la misma conciencia nacional y social que antes lo había arrimado a una muy activa militancia política. Un tradicionalismo interesado en las industrias aborígenes pero también en las más modernas industrias; en los ancestrales relatos orales y asimismo en el flujo intelectual contemporáneo y vivificante de cada región; en el canto no domesticado por las corporaciones de la masificación y la vulgarización del oído y el gusto popular; y, en definitiva, interesado en la cultura del pueblo dejada a un lado por la cultura oficial.' (Semorile, 2010)  

'En apretada síntesis, Eusebio Dojorti entendía que la cultura abarca desde la anónima copla popular hasta las más complejas tradiciones sociales y políticas, y que la cultura está antes, durante y después de cualquier “civilización” o derrota circunstancial. Lo estratégicamente nacional y popular de este enfoque cultural fue comprender que debía rechazarse la autoimagen denigrada de lo argentino, recuperar el sentido de la iniciativa, trabajar en consecuencia por la reparación de la autoestima comunitaria, y reclamarle al futuro la materialización de nuestras mejores tradiciones socialmente justicieras. Para volver a sentir “esa alegría, tan nuestra y tan argentina de saber que todo es nuestro bajo el cielo argentino”. Y para que siempre “el de mañana sea un día claro, diáfano y feliz”.' (Semorile, 2010)

'En 1932 (...) escribe Dojorti en el Manifiesto inaugural de la Unión Regional Intransigente: “Lo que quisiéramos nosotros, según el espíritu de nuestras instituciones y de nuestras leyes, es ser europeos, artificial y jactanciosamente europeos, en vez de eminentemente argentinos -como debemos y tenemos la obligación de ser-. De ahí que cuidemos más el ser hospitalarios y acogedores con las poblaciones extranjeras, cuando, en rigor de justicia, lo que correspondería es comenzar siéndolo con la población criollo-nativa nuestra, que, si se quiere, no acusará el grado de progreso -ese grado de progreso extranjero que para el paisano argentino significa el hambre, el despojo y la miseria, pero que es, sobre todas las cosas, nuestra, sangre de nuestra sangre, o, como lo reclama la vigorosa expresión popular, ‘lonja del mesmo cuero’. Esta cuestión debiera parecernos clara: aquella población extranjera es accesoria y, por lo tanto, fácilmente evitable; la nuestra es permanente e ineludible. Como en el adagio, ‘la caridad bien entendida empieza por casa’. Por ese afán desmedido de trasplantar poblaciones extrañas, a nuestro suelo, hemos caído en la enorme desventura de aniquilar y matar lentamente a las poblaciones nuestras, las que -sin duda por falta de organización- ya venían careciendo del pan que, presuntuosamente, estábamos ofreciendo a los extraños”.' (Semorile, 2011) 





Fuente Utilizada

- "El defensor de las tradiciones perdidas"; Diario El Zonda; San Juan, 19 de enero de 2010; Web: www.diarioelzonda.com.ar; Link: http://www.diarioelzonda.com.ar/10/01/19/noticias/36.htm consultado el 1ero de febrero de 2013.
- Karina Micheletto; "En busca del canto perdido"; Página 12; domingo 3 de agosto de 2008; Web: www.pagina12.com.ar; Link: http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/espectaculos/3-10804-2008-08-03.html consultado el 1ero de febrero de 2013.
- Carlos Semorile; "Buenaventura Luna y la Cultura como Reclamo de Futuro" (Fragmento); 10 de noviembre de 2010; Web: buenaventuraluna.blogspot.com.ar; Link: http://buenaventuraluna.blogspot.com.ar/2010/11/buenaventura-luna-y-la-cultura-como.html consultado el 1ero de febrero de 2013.
- Carlos Semorile; "Día del Pensamiento Nacional. Cuatro cosas sobre Arturo Jauretche y Eusebio Dojorti"; 13 de noviembre de 2011; Web:buenaventuraluna.blogspot.com.ar; Link: http://buenaventuraluna.blogspot.com.ar/2011/11/dia-del-pensamiento-nacional-cuatro.html consultado el 1ero de febrero de 2013.  

Recibí nuestro Newsletter!

Suscribite y recibí nuestro boletín de información.

@

Búsqueda