Alisadores Líticos encontrados en el Yacimiento Arqueológico de Pachimoco, departamento de Jáchal, provincia de San Juan

Herramienta de piedra utilizada por los artífices originarios.
En los objetos de piedra encontrados en el Yacimiento Arqueológico de Pachimoco, tales como platos, de piedra por supuesto, bandeja y otros objetos, como esculturitas, se observa un pulido casi perfecto.

Mi experiencia -de muchos años- como picapedrero y escultor me facilitó la investigación sobre los métodos utilizados por los artífices originarios. Me dio resultado examinar la utilidad de algunos objetos conservados en el Museo Prieto de la ciudad de Jáchal, los cuales eran similares a pequeños morteros pero con la diferencia de ser mas angostos, menos profundos y de forma cóncava. Hechos en roca basáltica, roca sedimentaria, todas rocas blandas, era imposible que hayan sido utilizados como conanas o morteritos chiquitos. Aún cuando se han encontrado morteros chicos, suelen ser de estructura más dura, basálticas también, pero graníticas, por lo general. Esta particularidad era notoria.

No encontraba respuesta. Este fue el motivo para verificar la resistencia al golpe de dichos objetos. La conclusión fue que si golpeaba sobre esta cavidad el objeto se rompería, la herramienta quedaría inútil. Por lo que comencé por buscar una roca de la misma estructura elemental de las observadas en el Museo, y empecé a trabajar hasta comprender de qué manera eran utilizadas estas rocas; llegando a la conclusión de que habían sido alisadores o pulidores, o terminadores de trabajo, de pequeñas obras.

La forma en que eran utlizados estos alisadores o pulidores consistía en trabajar con rocas con aristas y percutores de roca más dura como el pedernal y el sílice. Una vez lograda la cavidad interior se alisaba con percutor hasta obtener ese pulido interior deseado. Entonces, por ejemplo, para hacer una vasija, se hacía la cavidad primero y se dejaba gruesa las paredes de la misma. En este punto empieza a desempeñar un rol el alisador, la pieza así obtenida con sus paredes gruesas era friccionada en estas herramientas una y otra vez para producir su desgaste y evitar de ese modo la rotura por efecto del percutor. Es decir, se hacia la cavidad en la roca litica basaltica primero y despues se alisaban las paredes en estos alisadores que se encuentran hoy en el Museo Prieto de Jáchal; pudiéndose obtener así paredes más finas. No se golpeaban, se alisaban por fricción, en esas herramientas; es por eso que los alisadores tienen una cavidad cóncava medio inclinada hacia los costados y alargada. En la punta, se encuentra la parte donde se introducía la pieza para desgastarla. 

Se encuentran tambien alisadores pequeños del tamaño de un puño. Estos eran utilizados para el pulido de piezas mas pequeñas, tales como cucharas, cucharas de hueso, de piedra, y de madera. Con la madera no hacia falta tanta friccion. Hay una roca que se llama saponita que es extremadamente blanda, de la que al pulirla se puede obtener jarros o queros de piedra.  

Estos alisadores mas chicos tienen una base plana para facilitar el pulido de los objetos, ya sea piedra o de madera. 

Los alisadores de forma plana tenian una punta como hacha, y eran alisadores de dos caras, y se identifican por su forma lisa e inclinada.

Las rocas utilizadas para crear alisadores eran las de origen detrítico y las de origen químico, que son las que se encuentran en la zona. Las de origen químico son aún hoy utilizadas por los afiladores que andan por la calle con sus molejones -rueda de roca sedimentaria-; avisando su llegada con un silvato o una armónica. El áspero y la piedra molar son también excelentes para ser utilizadas para afilar. Los yugoslavos introdujeron en el país esa técnica para afilar cuchillos, tijeras, y todo objeto cortante; aunque hoy en día han caído en desuso -pocas ciudades conservan la tradición del afilador ambulante-, y los molejones son practicamente piezas de museos. 

Estas piezas no eran convenientes para ser utilizadas como molinos o como morteros o conanas, porque al ser de estructura más blanda producían una arenilla y mucho polvo por efecto de la fricción; lo cual hubiese hecho incomible cualquier comida preparada en ellos. Es por estos motivos, que resulta muy importante, al hacer este tipo de investigaciones, la prueba de su utilización, ya que de no haberse probado su uso, es probable que se siguiera suponiendo que se trataba de conanas o morteros.




Fuente Utilizada

Información proporcionada por Juan Luis Díaz vía entrevista telefónica del 11 de enero de 2014.

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