La cuestión BEPS en América Latina

El problema de la erosión de la base imponible no es nuevo. Aunque hoy, parece haber crecido, en parte como consecuencia de la globalización financiera, pero también por el uso del criterio arm’s length –o de libre concurrencia-...
La Asamblea General de las Naciones Unidas se encuentra discutiendo la Agenda de Desarrollo post 2015, que se prolongará hasta 2030; y la cuestión de los “Medios de implementación” de dicha Agenda, es decir, las fuentes directas e indirectas de financiamiento para su cumplimiento. En este contexto, resultan críticos los problemas de evasión y elusión fiscal, y el rol de las jurisdicciones del secreto financiero en relación con los flujos financieros ilícitos y la fuga de capitales.

Sin embargo, la iniciativa respecto de un plan de acción sobre la erosión de la base imponible y el desvío de ganancias (BEPS) no surge en dicho contexto sino como respuesta del G20/ Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE) a la crisis financiera global de 2008, que inicialmente y particularmente afectó a los países desarrollados, y de la cual tales países no se han terminado de recuperar aún, afectando así a la economía global.


Más aún, el Plan de Acción BEPS se plantea de manera complementaria a un cúmulo de disfuncionales políticas de austeridad de gran parte de los gobiernos de los países centrales, que sus propios pueblos, mas no aun sus gobernantes, ven cada vez más como una amenaza para la recuperación económica.


Tanto la OCDE, como el G20 en su mayoría, han sostenido y aún sostienen la necesidad de eliminar todo tipo de obstáculo a los capitales financieros, incluyendo tratamientos fiscales especiales (exenciones/desgravaciones) a variados instrumentos para "facilitar la expansión de la actividad económica internacional".


Por todo lo anterior, aun cuando se podría pensar que el Plan de Acción BEPS podría resultar en el diseño de recomendaciones de políticas tendientes al financiamiento para el desarrollo, o para beneficio de los países en desarrollo; la realidad es que las políticas que surjan de la OCDE parecen tener como objetivo primero, moderar las críticas destinadas respecto de la política fiscal contractiva de muchos de los países que la integran; y en segundo lugar, aumentar la recaudación de dichos países; sin importar que ello sea en detrimento de los países en desarrollo. Todo ello, sin modificar las bases, los principios, que rigen el actual sistema.


Sobre algunos artículos sobre la cuestión BEPS en América Latina, ver:





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